Traducciones: Sobre el cerebro y las colaboraciones.

Martes 18 de Abril de 2017 Publicado por Eduardo Altamirano

 

Dentro del ámbito del diseño además de aprender las necesidades obvias como la representación, elaboración, fabricación, etc. también necesitamos desarrollar nuestras prácticas sociales, esto con distintos enfoques, desde el entendimiento de usuarios hasta la colaboración con otros diseñadores, dentro de un estudio, ni se diga con los clientes.

Cada día se habla más de la neuro-ciencia social, un concepto que aborda de una manera biológica y psicológica, el como nos relacionamos los humanos, personal y socialmente. Se habla de distintas ideas, como las neuronas espejo; células que trabajan a base de mimetismo, a través de observación, generamos empatía, esto mismo de transforma en una serie de pasos repetitivos que utilizamos al interactuar con él o lxs observados. En el rol del diseñador, se da cabida a utilizar esta serie de formulas como una exploración, un desarrollo de lo que llamaríamos interacción y entendimiento entre objetos-escenarios-usuarios.


En la contraparte, esta lo que mencionaba como colaboración entre otros diseñadores, dentro de un empleo o cuando se tiene un cliente. Como futuro “profesional” y con cierta experiencia como “godín/diseñador”, podría decir que esta es la parte más difícil a desarrollar, el tener empatía y solidaridad como colaboradores. A menudo nos olvidamos que el trabajo jamás se desarrolla solo, existe una serie de personas que están detrás y que en la mayoría de los casos, nunca se les reconoce.. y que no se mal entienda como “derecho de autoría” pues ese es otro tema, estoy hablando más bien de la colaboración sana, del somos un estudio, no un montón de renderistas, no un montón de dibujantes, o como sea que se les conozca.

David Rock, planteaba que esas relaciones sociales se pueden mejorar a través de entender como utilizamos el cerebro y nuestro pensamiento. El enfoque era en 3 ideas en particular, el cerebro trata muchas amenazas y recompensas sociales con la misma intensidad que las amenazas y recompensas físicas (Lieberman, & Eisenberger, 2009). La capacidad de tomar decisiones, resolver problemas y colaborar con otros es generalmente reducida por una respuesta de amenaza y aumentada bajo una respuesta de recompensa (Elliot, 2008) y a la vez la respuesta a la amenaza es más intensa y más común, a menudo necesita ser cuidadosamente minimizada en las interacciones sociales (Baumeister et al, 2001).

 

Estas ideas se tradujeron en lo que llamó como modelo SCARF; el cual es conformado por 5 sub-temas que se desarrollan en los comportamientos humanos sociales: Status (1), Certainty (2), Autonomy (3), Relatedness (4) y Fairness (5).

El estatus (1) como una importancia relativa hacia otros, o sea aprender a ser tolerantes y maduros con los compañeros nuevos, tiende a pasar que cuando entra un nuevo diseñador junior, el senior puede llegar a sentir la necesidad de demostrar su nivel de importancia contra el, como una  declaración de superioridad.

La certeza (2) nos permite ser capaces de predecir el futuro y a la vez la capacidad de comunicar a nuestros clientes y colaboradores, que podemos y sabemos hacer las cosas, generar un sentido de seguridad y confianza. Siempre ser honestos y expresarlo, con motivo de evitar confrontaciones innecesarias.

Proporcionar autonomía (3) para generar un sentido de control sobre lo que puede ocurrir impulsa la satisfacción y motivación personal, cuando tenemos la libertad de tomar decisiones. de sentirnos en un ambiente democrático, el ritmo se vuelve en una corriente que permite el trabajo óptimo.

Cuando generamos una sensación de confianza y empatía generamos relaciones (4), estás permiten obtener lo mejor de las personas, es lo mismo que sucede cuando colaboramos con artesanos o proveedores, usualmente se trata de establecer un vínculo de confianza, que se note el interés por aprender y explorar, mucho mas allá de la ganancia económica.

Por supuesto al final todo se centra en un tema de equidad (5) ser justos más allá de la percepción, intercambios justos entre los diseñadores, clientes, proveedores, etc.

Quizás y suena un tanto utópico este tipo de modelos, o muy pragmáticos, al final todas las personas también contamos con el factor estado de animo / sentimental, nadie dice que a veces las cosas pueden ser un tanto conflictivas, sin embargo, siempre podemos buscar ser mejores como colaboradores, un imperio no se construye solo, mucho menos un estudio de diseño, ja.

Más info:
www.neuroleadership.org
www.brainmadesimple.com

 

Ilustraciones por Eduardo Altamirano

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